Apostamos por la calidad en las materias primas y dependemos escrupulosamente de los mejores productos de la temporada, verduras, caza, pescados y mariscos cantábricos.
Hay restaurantes creados por la fama y los gustos del momento, y restaurantes forjados en la permanente fidelidad y exigencia a una identidad tradicional y distintiva. La Pondala encabeza estos últimos.