Es un clásico de Gijón que nunca ha fallado las diversas veces que hemos estado. Grandes profesionales unido a una amabilidad que hace que te sientas muy cómodo. Cocina de muy alto nivel, con productos muy frescos y bien elaborados, en una línea clásica pero aligerada.
Probamos unas alcachofas muy buenas. El pescado para tres excelente. Los postres sobresalientes (esas tartas de manzana de masa finísima, pero también esos helados…)
Walter B
