«Clásico y correcto». Restaurante clásico. En general, correcto en todos los aspectos. La comida es francamente buena, tradicional y tratada con cariño y respeto. Recomiendo encarecidamente los arroces, especialidad de la casa, y el rosbif que va acompañado del mejor puré de patata que he probado nunca.
La tarta de manzana también merece la pena para acabar con buen pie.
El trato suele ser amable y atento, sobre todo por parte del maitre que es un gran profesional. El resto del equipo tiene q estar más atento a los detalles.
PilarD135
