Tenia desde hace tiempo ganas de ir a la Pondala y un dia por cuestiones de una comida de trabajo fuimos a comer aquí.
Sitio sobrio y elegante donde el buen trato y la buena comida están garantizados. Como era una comida de trabajo, no me tocó elegir ni revisar la carta en profundidad, pero el solomillo que me comi resulto exquisito. Con un poco de suerte para el verano podré probar el tan famoso roast beef.
Carlos D
