Comida casera con excelente relación calidad precio. Entradas como las croquetas, calamares fritos, jamón, micuit, todo delicioso. Por encargo, los creps rellenos de centollo, salpicon de bugre, el rosbift, son insuperables. En la época de caza, el jabalí se sirve con mermelada de frutas del bosque o manzana. El solomillo con fua, los pescados frescos del día, las fases con almejas… En cuanto a los postres yo destacaría la tarta de manzana a la plancha, es casera y deliciosa, el helado de avellana. Sencillamente delicioso. El servicio es atento y muy profesional pero sin agobiar. El local es precioso tanto en invierno, como en verano, cuando se puede cenar en la terraza. Es para mi gusto el mejor restaurante de Gijon.
iaviajera
