«Gran reencuentro con un buenísimo clásico». Ayer me reencontré con La Pondala después de muchos años sin ir y me fui encantada al comprobar que sigue manteniendo un nivel excepcional. La impecable atención del personal, un comedor y la terraza cubierta muy acogedores y unos platos elaborados con materia prima de primera calidad cerraron el círculo perfecto de una celebración entre tres amigas. Habíamos encargado previamente una ración de dos de sus especialidades: un rosbif impresionante con el característico puré de patatas gratinado de la casa y el mejor salpicón de bogavante que hemos comido en nuestra vida. Completamos la comanda con unas entradas de croquetas de jamón y huevo exquisitas que recordaban a las mejores de nuestras abuelas y una parrillada de verduras completísima y de gran calidad. De postre, una tarta fina templada de manzana con helado de mantecado, ¡simplemente deliciosa! Pagamos con gusto los 96 euros y nos prometimos volver pronto. Está claro que lo clásico si es bueno, sigue estando de moda…
Categoría: Opiniones
