«Garantía de calidad». La única duda que tengo cuando voy a La Pondala es lo que elegiré de sus propuestas, aunque siempre tengo la certeza de que acertaré. Y esta vez, después de mucho tiempo, volvimos a acertar. El salpicón de bogavante es insuperable – sólo por encargo – , como casi todo lo que aparece en la carta. Tomamos de entrante croquetas de jamón y foi, y de plato 3 raciones de salpicón. Con un postre de manzana compartido y dos botellas de Muga crianza 190€. Hay que darse un placer de vez en cuando en los lugares con garantía de que mantienen la calidad a lo largo de los años.
Categoría: Opiniones
