Van 125 años y con esa cocina otros tanto: Merece la pena dejarse caer por aquí de vez en cuando sin dejarse asustar por la cuenta, porque se paga sobre seguro. La calidad es incuestionable y el servicio muy atento.
En cuanto a la comida, nos decantamos por los frixuelos rellenos de centollo (magníficos). Qué cosa más rica. Aunque el roastbeef es su seña luego fuimos a pescado, yo bacalao en dos salsas super recomendable, un gustazo. Ella merluza con almejas.
El placer de la comida lo superó todo.
Jazzemax
