El restaurante gijonés, que celebra este año su 125 aniversario, ha mantenido en todo momento su tradición de negocio familiar con la reciente incorporación de la quinta generación al frente de La Pondala.
Nada le hacía pensar a María González ‘La Pondala’ en 1891 que su sencilla casa de comidas, Casa Serafa, se convertiría 125 años más tarde en uno de los restaurantes más conocidos de Gijón. En sus comienzos el local estaba ubicado en la plaza de Villamanín, pero poco después se trasladó al lugar en el que se encuentra actualmente: el conocido barrio de Somió en Gijón. Y es a partir de este traslado cuando se comienza a contabilizar los aniversarios del restaurante. Casada con José Pondal (de ahí el apodo que adquirió su mujer), sacó adelante este restaurante de tradición familiar que actualmente dirige la cuarta generación.

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A principios de siglo XX, fue su hijo Senén ‘El Pondalu’ junto a su mujer Nieves quienes ampliaron el local y comenzaron a celebrar bodas y banquetes en la parte de atrás del restaurante, convirtiendo el lugar en el sitio perfecto para cualquier tipo de celebración. Buen ejemplo de ello es esta fotografía tomada el 24 de noviembre de 1916 en la boda de D. Ramiro Canal Medina y Dª. Isabel Riestra Álvarez.

Este lugar de reunión, su tradición culinaria y sus clásicas recetas las heredan más tarde sus hijas Ester y Conchita, esta última casada con José Luis Caso, y que más adelante dieron paso a la cuarta y actual generación: María Jesús y Roberto Riginelli.

Roberto Riginelli, María Jesús y José Luis Caso. Fotografía de La Nueva España 1991
A pesar de que han pasado más de cien años y de que el local ha vivido en tres siglos distintos muy cambiantes existe una premisa que se mantiene a día de hoy y por la que se caracteriza su gastronomía: la calidad de los productos y el respeto a la materia prima. El arroz con pollo y la menestra son los platos más antiguos que se cocinan en el restaurante, pero desde hace años existen, además, otros platos que caracterizan su carta como son el rosbif con puré de patata gratinado, el salpicón de bogavante o la tarta de la casa.
Unos sabores y recetas que esperamos perduren por muchos años más con la incipiente incorporación de Adriana Riginelli como quinta generación familiar al frente de La Pondala.






