El final del año se acerca y como una tradición más, llegan las tan esperadas cenas de empresa. La excusa perfecta para salir de la oficina y acercar posturas con los compañeros de trabajo. Al fin y al cabo, pasamos más tiempo con ellos que con nuestros propios amigos, convirtiéndose en nuestra segunda familia. ¡Por lo que no debemos desaprovechar una oportunidad como esta! ¿A qué esperas para conocer un poco mejor a esa persona que se sienta diariamente a tu lado y de paso, degustar una cocina de calidad en Gijón?
La Pondala, además de ser testigo de lo que ha acontecido en la ciudad en los últimos 126 años, ha formado parte de numerosas celebraciones y cenas de empresa, donde lo importante es ese buen ambiente que se respira en la mesa. Y para conseguirlo, hemos aportado nuestro granito de arena, elaborando y sirviendo comida y bebida de calidad.
No lo debemos estar haciendo nada mal, y una muestra de ello es que las empresas repiten y nos eligen cada año que pasa como su primera opción para las cenas de empresa. Pero no se trata de una cena más. Este tipo de actividades ayudan a crear equipo, por lo que no vale cualquier restaurante de Gijón para organizar una buena cena de estas características.
Por qué eligen nuestro restaurante para las cenas de empresa
1.- Por nuestros salones y terraza
La terraza resulta perfecta para esos días en los que el tiempo de Gijón acompaña. Y tanto en invierno como en verano, disponemos de diferentes salones realmente acogedores que se adaptan a cada celebración. ¡Lugares con encanto que invitan a una buena sobremesa!
2.- Más de 125 años de experiencia
Siempre se ha dicho eso de que la experiencia es un grado y en este contexto no iba a ser menos. La organización de las cenas de empresa supone un verdadero reto para cualquier establecimiento hostelero, y hasta la fecha lo hemos superado y con nota. No olvides que llevamos desde 1891 ofreciendo lo mejor de la gastronomía asturiana a nuestros comensales en un ambiente único e inmejorable en uno de los mejores barrios de la ciudad.
3.- Menús personalizados
Adaptamos nuestra cocina de calidad a los gustos e intolerancias de los empleados. El objetivo de cualquier cena es que los comensales se vayan con un buen sabor de boca y no queremos que nadie se quede sin probar cada uno de los platos que elaboramos con tanto cariño. El salpicón de bogavante o el rosbif con puré de patatas son algunas de nuestras especialidades y siempre triunfan entre nuestros clientes.

Pero para cerrar una cena redonda no podemos olvidarnos de nuestros postres. Con la tarta de la casa siempre nos sumamos un tanto. Una mezcla de bizcocho, crema y almendra totalmente irresistible para los paladares más golosos.
Ahora que sabes todo esto, ¿quién no se alegraría de celebrar su cena de empresa en un restaurante como el nuestro? ¡Os esperamos!







