¿Estás buscando un sitio donde comer bien en Gijón? Dejarse guiar por las recomendaciones que dejan los comensales en los sitios web se ha convertido en una práctica bastante frecuente. Pero para saber con certeza si hemos acertado en la elección del restaurante, hay un factor que no debemos pasar por alto, y ese es el pan. Un alimento que se ha vuelto a poner de moda, y no es para menos, ya que nos hace disfrutar aún más si cabe de la comida.
Harina, levadura, agua y sal. Solo necesitamos estos cuatro ingredientes básicos para elaborar uno de los alimentos más populares de nuestra gastronomía. Y lejos de lo que siempre se ha dicho, ¡el pan no engorda! El secreto está en no excederse con su consumo. Un poco de pan en la comida no solo es bueno, sino que resulta beneficioso para nuestra salud.
Pero basándonos en lo que nos dice nuestro propio paladar, no todos los panes son iguales. Hay que dejar a un lado esas barras de pan huecas por dentro y sin sabor alguno, y apostar por esos panes de calidad.
4 claves para elegir un pan de calidad
1.- El pan tiene que saber a pan. Se trata de una auténtica perogrullada, pero muchos suelen pasarlo por alto. Una manera de corroborar que el pan es de calidad es si este se deja comer. El pan de verdad se saborea y se mastica bien porque tiene una buena corteza y una miga deliciosa.

2.- Su aspecto también es importante, al igual que su olor. De hecho, es de lo más llamativo cuando pasamos cerca de una panadería, ¿verdad? Según los expertos, si el pan no huele significa que no ha reposado el tiempo necesario para que se desarrollen esos ácidos responsables de ese olor tan característico. Y si además se mantiene a lo largo de las horas no tendremos ninguna duda de que estamos ante un auténtico pan.
3.- El peso también es una pista. Un buen pan artesano no debe ser demasiado ligero. La densidad es mayor, puesto que las cantidades de levadura son menores, siendo la masa madre la que aporta esa consistencia y sabor a la hogaza.
¿Qué es eso de la masa madre? Es el resultado de fermentar agua y harina, sin añadir ningún tipo de levadura. En la propia harina existen bacterias y levaduras que provocan la fermentación de forma natural.
4.- Sospecha de la forma perfecta del pan. Es muy difícil que salgan dos piezas iguales o perfectas si estas se elaboran de manera artesanal, ¿no crees?
Después de estas pautas solo nos queda decir que un buen pan es aquel que nos gusta y nos sienta bien. Y por regla general, un pan hecho con masa madre y buenas harinas seguro que lo digerimos bien. No lo olvides, nuestro cuerpo es sabio y sabe distinguir entre un pan bueno de otro que no lo es.
Ahora que ya lo sabes, cuando vayas a buscar un sitio donde comer en Gijón, además de fijarte en las recomendaciones, fíjate en el tipo de pan que ponen sobre la mesa. Recuerda que también se come y que no forma parte de la decoración de la mesa.







