En los fogones de La Pondala nos sentimos como en casa. Son muchos años trabajando y cocinando para que nuestros comensales disfruten de uno de los mayores placeres en esta vida: la comida, y un indicador de que vamos por buen camino son las recomendaciones que recibe nuestro restaurante por parte de nuestros clientes, quienes lo sitúan entre los mejores lugares donde comer un buen pescado en Gijón o donde degustar un delicioso solomillo Wellington.
Para nosotros no hay mejor premio que ese. Y para seguir conquistando a los paladares más exigentes, en La Pondala nos rodeamos de buenos profesionales, que dominan el arte de la cocina como nadie, y de buena materia prima. Nuestras carnes, pescados, mariscos, quesos y verduras son siempre de primera calidad. De esta manera, nos aseguramos un plato de gran sabor, de esos que hacen que los comensales se queden con ganas de repetir.
Lo mismo ocurre con el aceite. Es evidente que no es lo mismo preparar una mayonesa, que una vinagreta o una fritura, pero lo cierto es que si queremos obtener un resultado de 10 debemos contar en la cocina con el mejor aceite de oliva.
Usos del aceite de oliva virgen extra en Gijón y en la cocina
¿Sabías que el aceite de oliva virgen extra también se puede usar para freír? Lo utilizamos sin ninguna duda para aromatizar nuestras ensaladas o para dar sabor a nuestros platos, pero siempre para comer en crudo sin ser conscientes de todo lo bueno que nos ofrece en la cocina.
Nuestra experiencia en los fogones nos ha demostrado que este tipo de aceite resiste mucho mejor las altas temperaturas que se registran en la cocina, ya que puede alcanzar los 180º sin descomponerse, conservando todas sus propiedades y otorgando a los alimentos un plus de sabor. Nosotros hemos hecho la prueba en variedad de ocasiones y el resultado de las frituras es espectacular. Si alguna vez has comido nuestras croquetas de jamón ibérico, habrás podido comprobar lo crujientes que quedan por fuera y lo verdaderamente jugosas que quedan por dentro.

Además, el aceite de oliva virgen extra cuenta, en comparación con otros aceites, con una mayor ‘vida útil’, por lo que se puede reutilizar. Eso sí, con moderación. No debemos olvidar que se trata de un alimento perecedero, lo que significa que irá perdiendo sus extraordinarias propiedades con el paso del tiempo. De hecho, una vez abierto, es aconsejable consumirlo en unas 6 semanas.
Y para que se conserve en un estado óptimo, lo ideal es almacenarlo en un envase opaco que evite el paso de la luz para retrasar su oxidación y guardarlo en un lugar fresco y seco. Sabemos que lo más cómodo es colocarlo junto al fuego para tenerlo siempre a mano a la hora de cocinar. Sin embargo, no es lo más apropiado.
Pocos alimentos son tan ricos y saludables como el aceite de oliva virgen extra. No nos extraña que se refieran a él como el oro líquido de nuestra dieta mediterránea. Una joya de nuestra gastronomía presente en La Pondala desde que abrimos las puertas e ingrediente estrella de todos nuestros platos. Y tú, ¿con qué aceite cocinas?







