El verano en Gijón es una de las experiencias más completas que puede ofrecer el norte de España. Playa, naturaleza, cultura, sidra y gastronomía se combinan en una ciudad que sabe disfrutar de la temporada estival sin perder su carácter. Si estás pensando en visitar Gijón este verano —o simplemente en aprovechar mejor la ciudad si ya vives aquí— te contamos cuáles son los mejores planes para disfrutarlo al máximo.
La playa de San Lorenzo, el corazón del verano gijonés
Pocas imágenes definen mejor el verano en Gijón que el paseo por el muro de San Lorenzo con el Cantábrico de fondo. La playa urbana más grande de Asturias es el escenario perfecto para empezar el día: un baño en el mar, una vuelta en bici por el paseo marítimo o simplemente sentarse a ver las olas mientras el sol calienta.
Lo especial de San Lorenzo es que combina la comodidad de estar en pleno centro con la sensación de estar al borde del mar. No hace falta alejarse de la ciudad para disfrutar del Cantábrico en todo su esplendor.
Cimadevilla y el Cerro de Santa Catalina
El barrio pesquero de Cimadevilla es uno de los rincones con más personalidad de Gijón y en verano cobra una vida especial. Sus calles empedradas, sus terrazas animadas y sus miradores con vistas al mar lo convierten en una visita imprescindible a cualquier hora del día.
Subir hasta el Cerro de Santa Catalina, donde se encuentra la escultura Elogio del Horizonte de Eduardo Chillida, es obligatorio. Las vistas desde allí sobre el Cantábrico y la ciudad son de las más bonitas de Asturias, especialmente al atardecer.

Exprime al máximo el verano en la ciudad y completa tus planes de verano en Gijón con una buena comida o cena en La Pondala.
El puerto deportivo y el paseo del muelle
El puerto de Gijón es otro de esos lugares que merece una visita tranquila en verano. Pasear por el muelle al caer la tarde, ver los barcos, tomar algo con vistas al agua… es uno de esos planes sencillos que capturan perfectamente el ritmo de vida de la ciudad.
La zona del puerto también concentra buena parte de la actividad nocturna y gastronómica de Gijón, con terrazas y restaurantes que se llenan a medida que avanza la noche.
Festivales y cultura: Gijón en verano tiene agenda
El verano gijonés es sinónimo de agenda cultural. La Semana Negra, uno de los festivales literarios más reconocidos de España, tiene lugar cada julio y convierte la ciudad en un gran espacio de encuentro. El Festival Internacional de Cine de Gijón, aunque se celebra en otoño, deja su huella durante todo el año en una ciudad que respira cultura.
A lo largo del verano, conciertos al aire libre, mercados artesanales y actividades en los parques completan una oferta que hace que siempre haya algo que hacer en Gijón, más allá de la playa.
Somió, el barrio verde de Gijón
A pocos minutos del centro, el barrio de Somió ofrece un contraste perfecto con el bullicio estival. Sus fincas, jardines y ambiente tranquilo lo convierten en un refugio verde dentro de la ciudad. Pasear por sus calles arboladas o descubrir sus rincones más escondidos es uno de esos planes pausados que hacen del verano algo más que una carrera de un sitio a otro.
No es casualidad que sea aquí, en este entorno privilegiado, donde La Pondala lleva más de 130 años recibiendo a sus comensales.
Una cena en la terraza de La Pondala, el plan perfecto para cerrar el día
Si hay un plan que resume lo mejor del verano en Gijón, es cenar en la terraza de La Pondala. El patio ajardinado del restaurante, con sus centenarios plátanos y su ambiente íntimo, es uno de los espacios al aire libre más especiales de la ciudad. Una terraza con historia, con carácter propio y con una cocina que habla por sí sola.

En las noches largas del verano asturiano, sentarse fuera y disfrutar de la brisa mientras llegan los platos es una experiencia que cuesta olvidar. La Pondala cuenta además con un pequeño techado en la zona exterior, pensado para esos días en que el tiempo en Asturias decide hacer de las suyas, para que nada interrumpa la velada.
En la carta encontrarás los platos que han dado fama al restaurante a lo largo de generaciones: el roast beef de ternera asturiana con puré de patatas gratinado, los pescados y mariscos del Cantábrico seleccionados cada día, la fabada elaborada con mimo o el arroz con bogavante, perfecto para una noche especial. Y para terminar, la tarta de la casa, que inspiró la popular gijonesa y que sigue siendo uno de los postres más queridos de la ciudad.
El verano en Gijón merece disfrutarse despacio. Y pocas formas mejores de hacerlo que alrededor de una buena mesa, al aire libre, en un restaurante con más de un siglo de historia. Reserva tu mesa en La Pondala y ven a descubrir por qué sigue siendo uno de los favoritos de Gijón.







