Si preguntásemos a cualquier persona por un plato de legumbres asturiano, muchos harían alusión a la fabada. Sin embargo, pocos conocen las verdinas, unas grandes desconocidas fuera de las fronteras de nuestra región.
Cuando llega el otoño, esta delicada alubia adquiere protagonismo en los fogones asturianos. Esta toma su nombre del tono verdoso que adquiere, y también se le conoce como fabina verde. Su producción está arraigada a la zona de Llanes, sin embargo, poco a poco se ha ido extendiendo su cultivo a otras zonas de Asturias. Es más pequeña que otro tipo de legumbres arriñonadas y, al igual que la faba, necesita ser remojada varias horas antes de comenzar su cocción.
Además de su tradicional preparación, las verdinas combinan perfectamente con otro tipo de productos como mariscos, pescados o caza. Y como buena alubia que se precie contiene numerosos beneficios para la salud entre los que destacan:
– Aporte de agua al organismo
– Aporte de vitaminas C y A
– Aporte de proteínas
– Alto contenido en fibra
– Aporte de minerales como calcio, sodio, fósforo y magnesio.
Cada lunes, el restaurante La Pondala ofrece a sus comensales la posibilidad de degustar uno de sus platos de cuchara: Verdinas con Centollo y Langostinos. Para reservar tu mesa en el restaurante gijonés puedes hacerlo a través de la página web.





