Hoy en día existe una gran variedad de restaurantes y locales de comida en las ciudades, y son cada vez más las personas que se han vuelto más exigentes a la hora de decantarse por uno o por otro. Pero, ¿qué es lo que hace que elijamos uno frente a otro a la hora de salir a comer fuera de casa? Nosotros os proponemos cinco buenas razones por las que degustar los platos del restaurante La Pondala:
– El entorno. Ubicado en el barrio de Somió, el restaurante se encuentra en un lugar ideal para disfrutar de una comida tranquila y en un ambiente alejado del bullicio de la ciudad. Es el lugar perfecto para comer en Gijón sin necesidad de encontrarse en plena ciudad, y con una mayor facilidad para poder aparcar.
– Su terraza. La Pondala cuenta con diferenciados ambientes adecuados a cada ocasión: la zona de la barra, el comedor, y la terraza. Esta magnífica terraza al aire libre es uno de los atractivos del restaurante y muy demandada por los clientes. Ésta contiene además, varias mesas atechadas para los días calurosos pero con amenaza de lluvia, y un precioso patio ajardinado que le proporciona al lugar un encanto especial para una perfecta degustación de la gastronomía asturiana.
– El rosbif (Roast Beef). Es una de las especialidades del restaurante, junto con el solomillo Wellington, la merluza rellena de mariscos, y el salpicón de bogavante. Este plato es de sobra conocido entre los clientes más habituales y una apuesta segura para los amantes de la carne. La Pondala ofrece una versión particular de esta receta, ya que lo elabora con una suave ternera asturiana y lo presenta con un delicioso puré de patatas gratinado y salseado en su propio jugo.
– Las croquetas de jamón de la casa. Este entrante puede dejar boquiabierto a cualquier comensal que se precie, y tanto es así, que este sencillo plato es uno de los favoritos de la carta. Su deliciosa y suave bechamel se deshace en la boca, y su delicioso sabor hace que no se pueda parar de comer.
– Los platos de temporada. El restaurante apuesta por los productos de temporada y las verduras procedentes de la huerta local, por lo que dependiendo de la época del año en la que nos encontremos podremos degustar en el restaurante la conocida menestra, alcachofas a la judía, o diferentes pescados como el bonito.
Estas son algunas de las múltiples razones por las que comer en este restaurante no os dejará indiferentes. ¿Cuáles son las vuestras?







