Origen
Ya sea como condimento, cosmético, perfume, medicina o conservante, estos aromas de origen vegetal han sido utilizados por las sociedades más antiguas como egipcios, chinos, árabes, fenicios, babilonios y romanos. Los principales centros comerciales para el tráfico de especias otorgó poder y riqueza a cada una de estas civilizaciones en algún momento de la Historia.
Además, con el descubrimiento de América se encontraron y empezaron a comercializarse nuevos tipos especias como la pimienta rosada, el chile, cacao o la vainilla. Tras colonización de América y la creación de la ruta de comercio del atlántico España poseyó el monopolio del tráfico de especias.
Tipos
Las especias que proceden de semillas o frutos secos son, entre otras muchas, el pimentón, ideal para sazonar alimentos y darles un toque dulce y picante. El pimentón es el polvo procedente del secado y molido del pimiento rojo.
También la nuez moscada, pimienta o la vainilla provienen de semillas o frutos. Esta última está considerada como una de las especias más caras debido a su gran poder aromático.
El azafrán y la canela son otras de las especias más conocidas. La primera, la más valiosa del mundo, es el producto derivado del secado de una flor y la segunda, tiene su origen en cortezas y es muy utilizada para dar sabor a los postres.
Usos
En la actualidad usamos las hierbas aromáticas y especias para condimentar y dar sabor a nuestros platos de cocina. Pero anteriormente, han sido utilizadas por distintas sociedades para embalsamar, en elaboración de lociones y cosméticos o como conservante de alimentos antes de que existiera la conservación en frío.
Además, diferentes culturas han usado con mucha destreza especias de forma medicinal, para tratar y curar distintos tipos de enfermedades y dado a su gran aroma, estos materiales también han llegado a ser fantásticos perfumes.







