Hay platos que resumen a la perfección la esencia de una tierra, y en Gijón uno de ellos es el arroz con almejas. Una receta sencilla en apariencia, pero que exige buen producto, paciencia y mucho oficio para conseguir ese equilibrio entre el grano, el caldo y el sabor inconfundible del mar Cantábrico.
En una ciudad que vive mirando al mar, el arroz con almejas es mucho más que un plato: es punto de encuentro en comidas familiares, protagonista de celebraciones y una de esas recetas que siempre apetece. Te contamos qué lo hace tan especial y dónde disfrutarlo en Gijón con todo su sabor.
Un clásico de la cocina marinera asturiana
La cocina asturiana siempre ha sabido unir lo mejor de la tierra y del mar. Si las fabes con almejas son el gran ejemplo de esa combinación en la cocina de cuchara, el arroz con almejas es su versión más marinera y festiva, muy ligada a las zonas costeras y a la tradición de los puertos asturianos.
Su secreto está en la sencillez. No necesita grandes artificios: un buen sofrito, un caldo bien trabajado y unas almejas frescas son suficientes para conseguir un plato lleno de matices, reconfortante y con un sabor que recuerda al mar en cada cucharada.
Las almejas del Cantábrico: el producto marca la diferencia
Las aguas frías del Cantábrico dan lugar a unas almejas de gran calidad, con una carne jugosa y ese sabor yodado tan característico que define muchas de las recetas tradicionales de la costa asturiana.

En un arroz con almejas, el marisco no es un simple acompañamiento: es el alma del plato. Al abrirse, las almejas liberan su jugo y se integran en el caldo, aportando la intensidad que el arroz va absorbiendo poco a poco. Por eso, la frescura y la selección del producto son fundamentales para que el resultado esté a la altura.
El punto perfecto: caldo, grano y paciencia
Preparar un buen arroz con almejas es todo un arte. Estas son algunas de las claves que hacen que este plato brille:
- Un sofrito cocinado sin prisa, que sirva de base y aporte profundidad al guiso.
- Un caldo de pescado casero, bien trabajado, que es el verdadero corazón del plato.
- El punto exacto del arroz, con el grano entero y meloso, capaz de absorber todo el sabor sin pasarse.
- Almejas frescas y bien limpias, incorporadas en el momento justo para que queden jugosas.
El resultado es un arroz meloso, sabroso y equilibrado, de esos que invitan a compartir y a alargar la sobremesa.
El arroz con almejas de La Pondala
En La Pondala, el arroz con almejas es uno de los clásicos de la carta y una de las recetas que mejor reflejan la forma de entender la cocina de la casa: producto de calidad, respeto por la tradición y el cuidado por cada detalle que marca la diferencia.

Es un plato perfecto para compartir en grupo, ya sea en una comida familiar, una celebración o una reunión con amigos. Y si buscas una opción aún más festiva, el arroz con bogavante es otra de las especialidades marineras que convierten cualquier comida en una ocasión especial.
Todo ello en un entorno con más de un siglo de historia, en pleno barrio de Somió, con comedores de estética tradicional y un patio ajardinado que, cuando el tiempo acompaña, es uno de los rincones más especiales de Gijón para comer al aire libre.
Cómo disfrutar al máximo de un buen arroz con almejas
- Acompáñalo con un vino blanco fresco o con una buena sidra natural, que realzan el sabor del marisco.
- Empieza con un entrante marinero, como el salpicón de bogavante, para completar una comida con todo el sabor del Cantábrico.
- Deja sitio para el postre. La tarta de la casa, que inspiró la popular gijonesa, es el broche final perfecto.
- Reserva con antelación, especialmente los fines de semana y en fechas señaladas.
Si buscas dónde comer arroz con almejas en Gijón, en La Pondala encontrarás una receta con sabor a tradición, producto del Cantábrico y la experiencia de un restaurante centenario. Reserva tu mesa y ven a disfrutar del mar en cada cucharada.






