En nuestro restaurante en Somió ya nos estamos preparando para una de las tradiciones más típicas de estas fechas. Nos referimos al reto que supone comerse las uvas con las 12 campanadas que dan la bienvenida al Año Nuevo. Todos esperamos con ansia que llegue ese momento, el de la última uva, para levantar nuestras copas y brindar por el nuevo año. Pero la verdad, es que no resulta tan sencillo como puede parecer, al menos terminar a tiempo.
Lo cierto es que cada uno tiene sus truquitos. En La Pondala ya hemos visto a alguno que se escoge siempre las uvas más pequeñas. Todo vale con tal de cumplir con la tradición de todos los años, y es que desde que éramos pequeños hemos escuchado eso de que comer las 12 uvas con cada campanada nos traerá suerte.
Otros, en cambio, prefieren ir a lo seguro y sustituir las uvas por 12 pasas. Una costumbre muy extendida en nuestro país vecino, Portugal. Tradiciones hay muchas y muchas maneras de intentar atraer la suerte con el comienzo de año. Las hay también muy curiosas y queremos aprovechar este post para contarte algunas.
Alternativas a las 12 uvas
- ¿Sabías que en Filipinas todo lo que hay sobre la mesa tiene que ser redondo? ¡Parece una obsesión! Tanto que la gente se sirve y come fruta con forma redonda, se regalan monedas y se visten con prendas de lunares.
- Esa idea de que los alimentos redondos son buenos y que nos traerán prosperidad es compartida también por los italianos, quienes tienen la tradición de cenar un plato de lentejas para despedir el año que dejan atrás y así garantizarse que el año que entra vendrá repleto de abundancia y riqueza.
- En Rusia también se toman muy en serio la llegada del nuevo año y para asegurarse de que sus deseos se cumplirán lo que hacen es escribirlos en un trozo de papel que más tarde queman. Las cenizas no las tiran, sino que las meten en una copa de champán para bebérselas directamente.
- Quizás te suene un poco extraño pero se dice que en Alemania y en algunos de los países del norte lo que hacen es utilizar plomo y un recipiente de agua para predecir lo que les deparará el nuevo año. Al parecer, se funde en la cuchara una pequeña cantidad de plomo y se vierte después en agua fría. La forma que adopta la pepita de plomo será determinante para interpretar lo que les espera en el año próximo.
- Aunque para curiosa la forma de comportarse de los daneses al escuchar la primera campanada de medianoche, quienes se suben a una silla y empiezan a romper platos. No se bajan de ella hasta la última campanada.
- Y en Londres se celebra el ‘First Footing’. Consiste en llegar primero a la casa de familiares y amigos una vez pasada la medianoche. Esto se debe a la creencia de que la primera persona que lo haga será portadora de la buena suerte para el próximo año.
Como has visto hay quienes empiezan el año corriendo o subidos a una silla. Nosotros preferimos hacerlo con la boca llena de uvas. Sea como sea, desde nuestro restaurante en Somió te deseamos un ¡FELIZ AÑO NUEVO!







