Aunque las podemos encontrar prácticamente durante todo el año si nos damos un paseo por los bosques y montes de nuestra región, es en el otoño cuando comienza de manera oficial la temporada de setas silvestres en Asturias. Boletos, lepistas, lactarios, tricholomas… son algunas de las setas que crecen a los pies de nuestros árboles (robles, castaños, hayedos…) y que se pueden recolectar para su consumo, y es que son toda una delicia para el paladar para aquel que decide comer en Gijón en esta época del año, algo que conocen muy bien nuestros comensales de La Pondala.
Como ingrediente principal o como mero acompañamiento, lo cierto es que este manjar que nos ofrece la tierra puede cocinarse de mil maneras: al ajillo, en ensalada, con arroz o en tortilla y siempre deja un buen sabor de boca. Un mundo de posibilidades se abre ante nuestros cocineros de La Pondala que cada año buscan sacar todo el partido a este tesoro de la naturaleza.
Las setas silvestres más consumidas y populares
¿Sabías que los níscalos son una de las setas silvestres más consumidas por la multitud de preparaciones culinarias que admite? A la brasa, a la parrilla, en sopa, en vinagre… ¡y hasta en crudo! Con fabes y un poco de jabalí son la combinación perfecta. Son de color anaranjado por lo que resultan muy fáciles de distinguir. Además, las dimensiones de su sombreo oscilan entre los 4 y los 16 centímetros.
Los boletos o boletus son también de nuestras preferidas y las utilizamos para sorprender a los paladares más exigentes como acompañamiento de unos sabrosos lomos de merluza. ¿Cómo distinguirlos? A medida que crecen, estos van adquiriendo un color marrón parduzco. Para los que son inexpertos y no tienen experiencia con la recolección, una buena opción puede ser comprarlos en el mercado, donde también encontraremos gran variedad de hongos.
Otras setas que también son comestibles son las que se conocen como lengua de vaca. Son de las más apreciadas por los expertos. Como curiosidad, este tipo de hongo puede aguantar hasta temperaturas de -5 grados y se reconoce a la primera por esos aguijones largos y desprendibles que se encuentran en la parte baja de su sombrero. En nuestro restaurante de Gijón las utilizamos y mezclamos con otras setas como las trompetas de la muerte (no te dejes asustar por su nombre) o los níscalos para servir unos deliciosos salteados de setas.
Aprende a saltear setas
El salteado es una de las formas más sencillas de preparar un buen plato de setas. El truco para que el resultado sea del agrado de todos es no dejar que suelten su jugo y evitar que se cuezan en él. Para ello, hay que estar bien atentos a la temperatura y al tiempo de elaboración. El objetivo es que queden bien doradas.
Un consejo: el tamaño de la sartén debe ser proporcional a la cantidad de hongos que vayamos a cocinar para que los ingredientes no queden amontonados. También es importante que agreguemos las setas cuando la sartén esté bien caliente.
¿Ya has tomado nota? Apunta, La Pondala, uno de los mejores restaurantes donde comer en Gijón un buen plato de las mejores setas de la región. Recuerda que Asturias también es un paraíso de setas.







