Durante la época de caza, numerosos restaurantes de Asturias abren igualmente la veda para ofrecer a sus comensales platos basados en carne de temporada, adaptando la carne de jabalí, ciervo o perdiz a recetas tradicionales e innovadoras. Se trata de uno de los alimentos más preciados de la cocina asturiana, que permite multitud de elaboraciones en conjunción con otros alimentos y aderezos.
Tipos de caza
Normalmente asociamos la carne de caza con el jabalí o el ciervo, aunque existen otras especies que resultan igualmente sabrosas en el plato y muy adecuadas para servir en los restaurantes de Asturias.
De esta forma, podemos distinguir entre caza mayor (jabalí y ciervo, por ejemplo) y caza menor (liebre, conejo y aves). Otra forma de clasificar a estas especiales es por su aspecto: la caza de pelo se atribuye a la liebre, conejo, jabalí y ciervo, entre otros, mientras que la caza de pluma está relacionada con la codorniz, la perdiz, el faisán, el pato y el avestruz.
Beneficios de la carne de caza
La carne de caza se caracteriza por ser sabrosa y aromática. Es baja en contenido graso y resulta rica en vitaminas indispensables para nuestro organismo, como es la B12. Estas cualidades proceden de su alimentación, basada en flores, plantas y semillas, así como de estar en constante movimiento y la forma en que el animal es sacrificado.
En La Pondala, somos conscientes de estos beneficios y aprovechamos la época de caza para ofrecer a nuestros clientes suculentas recetas tradicionales con carne de temporada, como puede ser la perdiz escabechada o con verdura, el lomo de venado u otros platos que atienden más a la gastronomía asturiana, como las fabes con liebre y el jabalí asado.







